Esta página no pretende ser un blog de historia, aunque en él se plasmen hechos acontecidos en el pasado. Como su título índica, se ponen en conocimiento acontecimientos que tuvieron lugar en el mismo dia y mes de publicación del post. Están recopilados de la red, mayoritariamente de Wikipedia.
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viernes, 3 de febrero de 2012

Muerte de Johannes Gutenberg (1468)

Johannes Gutenberg nació en Maguncia, Alemania, entre 1398 y 1400. Hijo del comerciante Friele Gensfleisch, que adoptaría más tarde hacia 1420 el apellido Gutenberg, y de Else Wyrich, hija de un tendero.

Destacó como herrero para el obispado de su ciudad.  En 1434 residió como platero en Estrasburgo, donde cinco años después se vio envuelto en un proceso, que demuestra, de forma indudable, que Gutenberg había formado sociedad con Hanz Riffe para desarrollar ciertos procedimientos secretos. En 1438 entraron como asociados Andrés Heilman y Andreas Dritzehen, y en el expediente judicial se mencionan los términos de prensa, formas e impresión.

De regreso a Maguncia se asocia con Johannes Fust, quien le da un préstamo y con el que, en 1449, publicó el «Misal de Constanza», primer libro tipográfico del mundo. En 1452, Gutenberg da comienzo a la edición de la Biblia de 42 líneas. Gutenberg no pudo devolver el préstamo que le había concedido Fust, por lo que Gutenberg se vio en la penuria. Por su parte, Fust se asoció con Peter Schöffer y publicaron en Maguncia, en 1456, la Biblia de Gutenberg.

El 3 de febrero de 1468 murió arruinado en Maguncia, Johannes Gutenberg. A pesar de la oscuridad de sus últimos años de vida, siempre será reconocido como el inventor de la imprenta moderna.

viernes, 6 de enero de 2012

Primera ciudad española del Nuevo Mundo (1494)

La Isabela fue la primera ciudad fundada en el Nuevo Mundo por los españoles, en 1494. Fué construida en sustitución del Fuerte de La Navidad, en la costa noroeste de La Española (actual República Dominicana). La ciudad fue una mezcla de puerto, astillero, aduana y almacén, a través de la cual se canalizaba todo el tráfico entre la isla y España.

La Isabela fue inaugurada el 6 de enero de 1494 por Cristóbal Colón durante el transcurso de su segundo viaje, tras haber conocido la destrucción por los taínos de un primer asentamiento, el llamado Fuerte de La Navidad, que había sido construido con los restos del naufragio de la Santa María en la costa noroccidental de la isla de La Española. La destrucción del fuerte en 1493 por los aborígenes de la isla llevó al Almirante a preferir establecerse en otro lugar de la misma costa, muchas millas al este. Aquel fue el origen de La Isabela, ahora Parque Arqueológico muy cercano a la comunidad El Castillo / La Isabela Histórica, municipio de Luperón, provincia de Puerto Plata, República Dominicana.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Colón parte hacia las Indias (1492)

Los Reyes Católicos, particularmente la reina Isabel, deciden ayudar a Colón en su proyecto de llegar a Asia por Occidente. El 13 de abril de 1492, Cristóbal Colón firma con los reyes las llamadas Capitulaciones de Santa Fe, documentos por los cuales se autoriza y financia la expedición de Cristóbal Colón a las Indias por el mar hacia occidente. Además se le conceden a Colón una serie de prebendas y títulos, entre ellos: Almirante, Gobernante, Virrey y 10% de las riquezas. También se firman varias provisiones y cédulas para que ayuden a Colón en aquellas villas y puertos de mar a las que se dirija Colón. Una provisión es dirigida a la villa de Palos por una sanción impuesta a algunos de los vecinos de esta villa.



El 23 de mayo de 1492, a las puertas de la Iglesia de San Jorge de Palos, en presencia de Cristóbal Colón, fray Juan Pérez y las autoridades locales, se da lectura a la Real Provisión, firmada por los Reyes Católicos, en la que se ordenaba a ciertos vecinos de la villa palerma poner a disposición de Colón dos carabelas totalmente armadas y aparejadas.

La marinería de la zona, que no era obligada por la real provisión, no estaba dispuesta a formar parte de la expedición con un desconocido, como lo era Colón para aquellos hombres. Independientemente de la mayor o menor credibilidad de las ideas colombinas, los hombres de Palos nunca secundarían al genovés a no ser que le acompañara algún navegante respetado en la villa.

Gracias a la ayuda de los franciscanos del monasterio de La Rábida y a Pero Vázquez de la Frontera, viejo y respetado marino de la zona, Colón conoce a Martín Alonso Pinzón, rico armador y líder natural de la zona gracias a sus muchas navegaciones tanto por el atlántico como por el mediterráneo, y por los que había amasado fortuna y fama. Martín Alonso desde aquel momento comienza una enérgica campaña en favor de la empresa. Contrata dos naves, la Pinta y la Niña, ya que sabía que eran muy veleras y "aptas para el oficio de navegar" porque las tenía arrendadas, y aporta de su hacienda personal, medio millón de maravedís, la tercera parte de los gastos en metálico de la empresa. Convence a sus hermanos Francisco y Vicente, además de a los hermanos Niño, destacada familia marinera de Moguer, con los cuales se consigue animar y enrolar a toda la marinería necesaria para la empresa, hombres de Palos, del vecino Moguer, de Huelva, del resto de la comarca e incluso de fuera de Andalucía. Marinería que ahora sí se arriesgaba a aquella navegación, ya que el hecho de que Martín Alonso Pinzón, con sus hermanos y con los Niño, estuvieran a la cabeza de dicha armada era una garantía para los hombres de la zona.

Ultimados los preparativos la expedición parte del puerto de Palos de la Frontera, el 3 de agosto de 1492. La escuadra colombina estaba formada por las carabelas Pinta, Niña y la nao Santa María. La Pinta y la Niña fueron elegidas por los hermanos Pinzón y costeadas por el concejo de Palos, en cumplimiento de la anteriormente citada real provisión. La tripulación estaba formada por unos 90 hombres aproximadamente.

La expedición se dirigió hacia las Canarias, donde Colón visitó a Beatriz de Bobadilla y Ossorio, gobernadora de La Gomera, y además en Gran Canaria se hicieron reparaciones en la Pinta en el timón y en las velas. Finalizadas las reparaciones, desde la isla de Gomera continuaron su travesía por el Atlántico el 6 de septiembre.

domingo, 31 de julio de 2011

Descubrimiento de la Isla de Trinidad (1498)

Trinidad es una isla del mar Caribe, la mayor del Estado Trinidad y Tobago y de las Antillas Menores. Está situada aproximadamente a una decena de kilómetros de distancia de la costa oriental de Venezuela. La capital de la isla y del país es Puerto España, situado en el noroeste, en el golfo de Paria. La segunda ciudad más importante, San Fernando, se encuentra situada en el suroeste.

Fue descubierta por el onubense Alonso Pérez Nizardo, bajo mando de Cristóbal Colón el 31 de julio de 1498 en su tercer viaje. En 1530 fue conquistada por España bajo la dirección de Antonio Sedeño, quien es también su primer gobernador, cargo que asume en 1532 fundando la Provincia de Trinidad cuya capital fue San José de Oruña.

Un siglo más tarde, España estableció misiones de cristianización con padres Capuchinos. Durante el periodo colonial español la isla, conocida por Trinidad de Barlovento, es dependiente de la Real Audiencia de Santo Domingo, a su vez dentro de la jurisdicción del Virreinato de la Nueva España. En 1596, Trinidad se añadió a la Provincia de Guayana bajo el gobierno de Antonio de Berrío. En 1777 es creada la Capitanía General de Venezuela y la isla es adscrita a ella y por tanto pertenece a España.

En el año 1640 la isla rechaza un intento de invasión de los Países Bajos y en 1677 otro de Francia.

En 1797, durante la guerra entre España y el Reino Unido, una escuadra británica comandada por Henry Harvey ataca la isla y obtiene la rendición de su Gobernador. Tras el Tratado de Amiens en 1802 Gran Bretaña se anexiona la isla. Más tarde la unirá a la vecina isla de Tobago en una sola colonia denominada Trinidad y Tobago.

lunes, 30 de mayo de 2011

Quema de Juana De Arco

Nacida en Domrémy, pequeño poblado situado en el departamento de los Vosgos en la región de la Lorena, Francia, ya con 17 años encabezó el ejército real francés. Convenció al rey Carlos VII de que expulsaría a los ingleses de Francia y éste le dio autoridad sobre su ejército en el Sitio de Orleans, la batalla de Patay y otros enfrentamientos en 1429 y 1430. Estas campañas revitalizaron la facción de Carlos VII durante la Guerra de los Cien Años y permitieron la coronación del monarca. Como recompensa, el rey eximió al pueblo natal de Juana de Domrémy del impuesto anual a la corona. Esta ley se mantuvo en vigor hasta hace aproximadamente cien años. Posteriormente fue capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses. Los clérigos la condenaron por herejía y el duque Juan de Bedford la quemó viva en Ruán.

Place du Vieux Marché (Plaza del Viejo Mercado), Ruán, 30 de mayo de 1431. Previamente, Juana había sido escuchada en confesión y le habían administrado los sacramentos de la Comunión. Apareció su hermano Pierre Maurice al que Juana se dirigió en busca de consuelo, pidiéndole donde estaría aquella misma noche. Él le preguntó si aún creía en Dios, y entonces ella afirmó que con la buena voluntad de Dios, aquella noche ya estaría en el paraíso: «Sí, con la ayuda de Dios, estaré en el paraíso». De este modo, la joven doncella de no más de 19 años perdió el miedo y se preparó para el reto definitivo.


Juana será escoltada esposada hacia una plaza llena de gente. Unas diez mil personas más mil soldados ingleses, todos expectantes, a las nueve de la mañana de aquel día. Iba vestida de blanco y llevaba algunos detalles en recuerdo de Jesús. En el centro había una hoguera montada: una plataforma con una estaca en el medio a la cual sería atada, con un montón de ramitas de madera para poder calar fuego a sus pies. Delante de ésta había una mesa con una inscripción en la que se decía que Juana, la que a sí misma se hacía llamar la Pucelle, había cometido una serie de delitos y de pecados.


Mientras se acababa de preparar la plataforma, Nicholas Midi (el autor de los doce artículos de la acusación) comenzó a leer un sermón al que Juana guardó silencio. Éste acabó con la siguiente frase: «Juana, ve en paz, la Iglesia ya no te puede proteger más y te libra a las manos del brazo secular». Juana, en aquel momento arrodillada, realizó unas plegarias a Dios con contrición, penitencia y fervor de fe. Invocó, además de a Dios, a la Virgen María, la Santísima Trinidad y todos los ángeles del paraíso. Asimismo, también invocó el perdón por los males que hubiera podido causar. Estuvo una media hora aproximadamente, según Jean Massieu. Algunos jueces y algunos ingleses incluso lloraron viendo que no era más que una buena chica. Finalmente, un soldado inglés acabó una pequeña cruz con dos palos que ella besó repetidamente.


Le tocó a Massieu acompañarla los últimos metros junto con el hermano Martin. Ella siguió rezando y rogando a San Miguel y a otras criaturas celestiales.. Juana fue puesta sobre la hoguera y antes de ser quemada, un soldado inglés interrumpió con un grito de fondo gritando «¡Sacerdote! ¿Nos dejarás acabar el trabajo antes de la hora de la cena?». Entonces un alguacil dio la orden de ejecución y el verdugo la llevó a la estaca. Llevaba un papel clavado en la parte superior con las palabras «hereje, reincidente, apóstata, idólatra».

Como último deseo, Juana reclamó que los Sacerdotes alzasen una cruz delante de sus ojos hasta que ella muriese, para que así acabara sus últimos momentos acompañada de Dios. El hermano Isambard de la Pierre fue a buscarla a Saint Sauveur, la iglesia más cerca y volvió bajo las risas de los ingleses, mientras ella invocaba Santa Catalina, Margarita y Miguel. Pierre subió a la plataforma y alzó la cruz, y ya entre las llamas, ella todavía le pidió que bajara para que no se llevara ningún disgusto, pero siempre con la cruz alzada, para que fuese lo último que ella viera. Así lo hizo y Juana se perdió entre las llamas. Pero todavía pudo gritar la palabra «¡Jesús!» varias veces. Se dice que antes de que muriera la Pucelle, Cauchon se acercó a ella, y Juana gritó: «Yo moriré por su culpa, si yo me hubiese entregado a la iglesia y no a mis enemigos, yo no estaría aquí». Con un fogonazo del verdugo, Juana sería rápidamente reducida a cenizas.


El propio verdugo, Geoffroy Therage muy consternado fue a buscar a Isambard de la Pierre a una taberna y así lo demostró diciendo que había quemado una santa. Se contó que sus restos se lanzaron al Sena. Algún soldado inglés, también afligido, afirmó haber visto el alma de la joven marchándose del cuerpo, y algún otro afirmó haber visto el reflejo de Jesús, como otros dijeron también haber visto salir una paloma.